5 años desde las lomas

¿Alguna vez has visitado las lomas en Lima o en alguna otra región? 

Si es así, posiblemente hayas oído de Proyecto Lomas, si no déjanos contarte un poco sobre nuestra historia y nuestra reciente transición a Centro Urbes y permítenos invitarte a conocer estos maravillosos ecosistemas y su gente, los grandes motores de nuestro trabajo.

Escribe: Claudia Salazar Ávila

¿Lomas?

Las lomas costeras son formaciones vegetales muy particulares, ya que tienen como característica principal la estacionalidad. La vegetación, compuesta principalmente de plantas herbáceas y arbustivas, no es perenne, la mayoría de herbáceas solo crecen durante los meses de menor temperatura, entre mayo y octubre aproximadamente, y gracias al ingreso de humedad proveniente de las neblinas que viajan desde mar y chocan contra los cerros, luego mueren durante los meses de verano habiendo producido antes una gran cantidad de semillas que quedan en el suelo a la espera de la próxima temporada. Las lomas se encuentran en las primeras estribaciones andinas de cara al Océano Pacífico a lo largo de la costa peruana y chilena formando una hermosa franja verde de vida. Son, por eso, un ecosistema único de Sudamérica que alberga flora y fauna endémica y que brinda numerosos servicios ecosistémicos para la vida en ciudades como Lima.

Lomas de Mangomarca, San Juan de Lurigancho, Lima-Perú (2011)

Por muchos años las lomas de Lima estuvieron abandonadas de cualquier gestión que permita integrarlas a la ciudad, o mejor dicho, que permita que nos integremos nosotros a estos ecosistemas. Lo que ha venido ocurriendo es una paulatina destrucción y desaparición de las lomas debido a la fuerte presión antrópica, al cambio de uso de suelo propio del crecimiento urbano desordenado y la corrupción e ineficiencia de autoridades que toleran y permiten el tráfico de tierras. Afortunadamente, personas de los numerosos asentamientos humanos y barrios asentados al pie o sobre alguna loma se dieron cuenta del valor y el impacto de estos espacios naturales en sus vidas y en el desarrollo de sus comunidades, así que empezaron a formarse instituciones, asociaciones y grupos de vecinos preocupados en conservar sus lomas, defenderlas y darles un uso sostenible.

Lomas de Villa María del Triunfo, Lima-Perú (2012)

En este contexto surgió Proyecto Lomas, que en el año 2011 se formó como una organización de jóvenes voluntarios que, inspirados por los defensores de las lomas, buscaron contribuir en la conservación de estas y en la sostenibilidad de las comunidades aledañas a estas, logrando conectar en una red cada una de las pequeñas iniciativas locales de conservación, fortaleciendo sus aptitudes de liderazgo y gestión, y aprendiendo de sus experiencias y conocimientos, comprendiendo así la importancia de una perspectiva integral para la planificación de las ciudades que permita el buen vivir para todos y entendiendo la necesidad de introducir el enfoque socioecológico en el debate político en todos los niveles y de promover una activa participación ciudadana para hacerle frente a los problemas y generar las soluciones apropiadas en base a la comprensión de los socioecosistemas urbanos.

Primeros integrantes y fundadores de Proyecto Lomas en las lomas de Mangomarca, San Juan de Lurigancho, Lima-Perú (2011)

Segunda generación de Proyecto Lomas en las lomas de Mangomarca, Lima-Perú (2012)

Tercera generación de Proyecto Lomas en taller de planeamiento estratégico, Lima-Perú (2013)

Cuarta generación de Proyecto Lomas en las lomas de Amancaes con dirigentes vecinales, Rímac, Lima-Perú (2014)

Limpieza en lomas de Amancaes, Rímac, Lima-Perú (2015)

Esto último llevó a la consolidación de Proyecto Lomas en una organización que permita aplicar el aprendizaje acumulado durante los años que duró esta experiencia y potenciarlo, transformándose en el 2015 en el Centro Peruano para la Resiliencia de Socioecosistemas Urbanos o Centro Urbes, una apuesta nueva y mejorada que nos reta a trabajar por la sostenibilidad y resiliencia de Lima y de todas las ciudades del país, y a promover una identidad colectiva integrada a los ecosistemas, recuperando la conexión con la naturaleza y alcanzando el mejor futuro posible para todos.

Aún hay mucho por hacer.

Apoyo a iniciativas de conservación en Villa María del Triunfo, Lima-Perú (2016)